Cómo hacer aceites para masajes caseros

Los masajes, ya sea dárselos a otra persona o a uno mismo, son una experiencia muy gratificante. Es posible hacer masajes rápidos sin aplicar aceites, pero son éstos los que le dan a los masajes una calidad aromaterapéutica benéfica para el cuerpo.

Los aceites para masajes pueden comprarse, pero no es necesario si pueden prepararse en casa.

Se dice que cuando olemos la fragancia de las flores, cualquiera que sea, indiferentemente de que su aroma sea agradable o no, nuestro ánimo mejora. La aromaterapia posibilitada por el uso de los aceites aumenta el potencial relajante y vigorizante de los masajes.

Los aceites para masajes consisten en dos componentes: un aceite esencial y un aceite base o vegetal.

Aceites esenciales

  • Proceso: un aceite esencial es un fluido destilado de cualquier parte de una planta: hojas, tallos, flores, cortezas, raíces, etc. Generalmente esta extracción se realiza mediante vapor o destilación de agua.
  • Sensación: los aceites esenciales, contrario a lo que indica su nombre, no son “aceitosos” en realidad.
  • Aroma: aunque los aceites esenciales contienen la esencia de la planta de la cual se extraen, el aroma del aceite y de la planta no siempre es el mismo.
  • Salud: los aceites esenciales contienen cientos de moléculas que trabajan para eliminar los virus y las bacterias, aportando a la salud general del organismo.
  • Concentración: estos aceites son altamente concentrados, por lo que no es necesario usar grandes cantidades (algunas veces resulta incluso más provechoso usar cantidades pequeñas). Esto es importante comprenderlo para hacer uso de ellos con cuidado.
  • Pureza: mucha gente cree que los aceites esenciales no se diferencian de las fragancias, los perfumes y los popurrís, pero en realidad éstos últimos no son aceites puros (se elaboran a base de sustancias sintéticas) y pueden llegar a ser nocivos para la piel.
  • Costo: en el mercado existen imitaciones baratas, pero en general los aceites esenciales genuinos son costosos. Sin embargo, es más inteligente invertir en productos de calidad y además recuerde lo dicho sobre la concentración: los aceites esenciales deben aplicarse en cantidades pequeñas, por lo que un frasco dura mucho más.
  • Caducidad: la mayoría de los aceites esenciales se deterioran con el tiempo. Un aceite esencial almacenado de forma adecuada puede durar un año o más. Para mayor seguridad, agote el aceite esencial antes de que un año haya pasado. Sin embargo, si el aceite esencial ya ha sido mezclado con un aceite base o vegetal, su tiempo de uso no es mayor que 3 meses, por lo que al hacer estas mezclas recuerde no producir grandes cantidades (a menos que planee aplicarlas en masajes muy frecuentes).
  • Almacenamiento: cuando compre aceites esenciales observe que los envases contenedores sean de vidrio oscuro: evite los que vengan en envases claros. Los aceites esenciales deben almacenarse en estos recipientes oscuros, bien tapados, en lugares oscuros y frescos como el interior de los gabinetes, etc. Lo ideal, si es posible, es guardarlos en el compartimiento inferior de la nevera (esto extenderá su tiempo de caducidad).

Consideraciones de seguridad

Cuando use los aceites esenciales en masajes caseros, recuerde lo siguiente:

  • Mantenga los aceites esenciales fuera del alcance de los niños.
  • Nunca los ingiera.
  • Nunca los aplique sobre la piel sin haberlos mezclado con un aceite base.
  • La primera vez que vaya a usar determinado aceite esencial, realice la siguiente prueba de seguridad: aplique una pequeña cantidad del producto sobre la cara interna de la muñeca con un hisopo de algodón, cubra con una curita y espere 8 horas. Si experimenta algún tipo de reacción, evite este aceite. No todos los aceites esenciales tienen que provocar los mismos efectos, por lo que es probable que otro de ellos funcione en su piel.
  • En caso de embarazo o enfermedad, consulte a un médico y también a un aromaterapeuta calificado antes de usar un aceite esencial.
  • Para masajear a un bebé en casa los aceites esenciales de manzanilla y de lavanda deben estar mezclados con un aceite base (más adelante explicaremos esto en detalle). Los sistemas nerviosos de los bebés no están desarrollados completamente, por lo que los aceites no deben aplicarse en grandes cantidades. Es posible utilizar aceites (no aceites esenciales) de almendra dulce, albaricoque, aguacate o uva en su estado puro.
  • Los aceites cítricos, especialmente el de bergamota, aumentan la sensibilidad a la luz solar. Cuando utilice estos aceites esenciales en sus masajes, evite la exposición al sol y a las lámparas solares durante las seis horas siguientes a la aplicación.
  • Si la aplicación de un aceite esencial produce ardor sobre la piel, no lave con agua (sólo expandirá el aceite). Lo mejor es aplicar cualquier aceite base o vegetal, el cual absorbe el aceite esencial y calma el ardor rápidamente.
  • No aplique aceite esencial sobre ojos, nariz, boca, orejas o cualquier otra cavidad del cuerpo.
  • Si el aceite esencia entra en contacto con sus ojos, lave inmediatamente con leche fría o aceite vegetal o base. Si el ardor persiste, acuda a un médico.
  • No aplique sobre mascotas.
  • Los aceites esenciales pueden dejar marcas sobre la madera, así que tenga cuidado cuando ubique los envases o recipientes sobre los muebles.

Los aceites vegetales o base

Como se ha mencionado, los aceites esenciales deben diluirse en aceites vegetales para prevenir irritaciones cutáneas en los masajes. Los aceites vegetales o base también cumplen la función de humectar y suavizar la piel, conteniendo vitaminas, minerales y proteínas que pueden incluso ser curativas para la piel.

  • Aceite de oliva: este aceite es uno de los más populares para los masajes caseros. La oliva tiene un rico y fuerte aroma. Es muy estable y se conserva bien, y es fácil de conseguir. También puede mezclarse con otros aceites para agregar más nutrientes, como uva, almendra dulce, etc.
  • Aceite de almendra dulce: este aceite es benéfico para cualquier tipo de piel. Actúa como emoliente y se conoce su habilidad para suavizar y reacondicionar la piel. También es rico en ácidos grasos.
  • Aceite de albaricoque: tiene propiedades similares a las del aceite de almendra dulce, pero resulta más benéfico para la piel sensible y la piel que ha envejecido prematuramente.
  • Aceite de aguacate: este aceite orgánico es rico en vitaminas: A, B1, B2, D y E; también contiene aminoácidos, esteroles, ácido pantoténico, lecitina y varios otros ácidos grasos.

Se utiliza para problemas cutáneos como eccema y soriasis y también sirve como ingrediente en ensaladas y condimentos. Se recomienda para las personas con piel sensible o proclive a irritaciones. Generalmente en los masajes este aceite se incluye en mezclas para aprovechar sus beneficios.

  • Aceite de semilla de uva: este aceite es eficaz para los tipos de piel que no absorben los aceites adecuadamente, y no deja una sensación grasosa. También resulta benéfico para la piel sensible por sus propiedades no alergénicas.
  • Aceite de jojoba: este aceite es tal vez el más importante de los aceites vegetales. Su estabilidad molecular es superior a la de los demás. Es ideal para la piel puesto que su absorción es similar a la del propio sebo corporal.
  • Aceite de coco: este aceite es ligeramente sólido, pero se liquidifica al contacto con la piel. Funciona como capa protectora y humectante. Ayuda en casos de piel irritada, inflamada o sensible. Es uno de los ingredientes que producen la espuma de los jabones.
  • Aceite de soya: es un aceite con efectos curativos sobre la superficie de la piel. Resulta de fácil absorción y es rico en lecitina, esteroles y vitamina E.
  • Aceite de girasol: es un aceite altamente nutritivo y acondicionador para la piel reseca, deteriorada o envejecida. Es rico en ácidos oleicos y vitaminas A, D y E, así como lecitina y ácidos grasos insaturados.
  • Aceite de germen de trigo: como el aceite de girasol, es ideal para la piel reseca, deteriorada o envejecida. Es eficaz para combatir las arrugas. Es rico en vitaminas E, A y D, así como proteínas, lecitina y escualeno. Agregar 10 ó 20% de aceite de germen de trigo a otro aceite ayuda a extender su tiempo de caducidad.

Todos estos aceites pueden encontrarse en tiendas de alimentos saludables. Al adquirirlos puede pedir asesoría acerca de sus propiedades, usos, estabilización, etc.

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Por Jessica Flores

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