Cuáles son los tipos de color de piel para broncearse.

Lo primero que una persona interesada por primera vez en broncearse debe saber es su tipo de color de piel. La siguiente lista explica las características de cada categoría de los tonos de piel que podemos encontrar entre las diferentes personas.

Conozca los diferentes tonos de piel

De los 6 tipos de piel según la clasificación descrita el primero es el más sensible, siendo pálido y quemándose fácilmente, mientras que el sexto es oscuro, nunca se quema y su bronceado sólo lo hace un poco más oscuro. Las personas cuya piel se clasifica entre estos dos extremos pueden broncearse o sufrir quemaduras en diferentes niveles. Es importante conocer estos datos cuando se planea realizar un bronceado porque ayuda a determinar la duración adecuada para cada exposición a los rayos UV.

La influencia del tipo de tono de piel sobre el bronceado

La diferencia entre los tipos de piel reside en la cantidad de melanina producida por los melanocitos. Las personas albinas, cuya piel se clasifica como tipo I, no tienen melanina en su piel y por tanto tienen alto riesgo de sufrir quemaduras y problemas cutáneos a largo plazo. Por esta razón este tipo de personas necesitan protección al exponerse a la luz solar por cantidades de tiempo prolongadas.

Las personas cuya piel muestra un tono oscuro pertenecen a los tipos de piel V y VI. El organismo de las personas afroamericanas y de ascendencia mediterránea siempre produce altas cantidades de melanina y por ello son menos propensos a sufrir quemaduras.

Piel tipo I

Sufre quemaduras con facilidad y casi nunca se broncea. La piel de este tipo de personas es blanca o pálida, sus ojos son azules o verdes y suelen ser pecosas, lo que generalmente revela una herencia inglesa, irlandesa o escocesa. Las personas que clasifican en este tipo de piel no deben exponerse a sesiones de bronceado natural o artificial. Este tipo de piel no produce cantidades suficientes de melanina y por tanto el cuerpo se encuentra desprotegido ante quemaduras y otros problemas cutáneos.

Piel tipo II

Puede broncearse, pero es susceptible a quemaduras. Por lo general estas personas tienen ojos de color marrón o azul, cabello rojizo o rubio y pecas. Su herencia generalmente es inglesa, escocesa o escandinava. Las personas que pertenecen a este grupo deben tomar precauciones a la hora de broncearse para evitar quemaduras.

Piel tipo III

Se broncea con facilidad pero es susceptible a sufrir quemaduras moderadas. Es un tipo de piel común en Norteamérica. Por lo general estas personas tienen ojos de color marrón, cabello oscuro y herencia centroeuropea.

Piel tipo IV

Se broncea con facilidad y no sufre quemaduras a menudo. Estas personas por lo general tienen ojos negros, cabello oscuro y herencia mediterránea, oriental o hispana.

Piel tipo V

Casi nunca sufre quemaduras y se broncea fácilmente. Estas personas tienen el cabello y los ojos oscuros, de herencia india, amerindia, hispana y africana.

Piel tipo VI

A pesar del tono negro de la piel, pueden broncearse. Nunca sufren quemaduras por luz solar. Por lo general tienen cabello oscuro y son africanos, afroamericanos o aborígenes australianos.

Una vez que usted haya establecido su pertenencia a una clasificación específica, puede comenzar el proceso de bronceado. Cuando la piel se expone a los rayos UVB los melanocitos producen melanina, la cual viaja hacia la superficie de la piel. Esta sustancia se expone entonces a los rayos UVA y la oxidación resultante le da a la piel la coloración marrón que llamamos bronceado. La cantidad de tiempo que requiere este proceso depende del tipo de piel. Mientras más clara sea la piel, más tiempo le toma broncearse. La paciencia es lo principal, puesto que debe comenzarse con sesiones cortas en las camas solares y aumentar paulatinamente la intensidad. Un color rosado o rojizo indica sobrexposición a la luz. Evite las quemaduras tanto por exposición natural como artificial. El bronceado efectuado en camas solares es el único método para regular el tiempo y la intensidad de la exposición.

Si usted necesita tener su piel bronceada para una fecha específica, comience cuatro o seis semanas antes a realizar sesiones de baja intensidad en camas solares. Las cabinas de alta intensidad producen resultados más rápidos pero no es recomendable que espere hasta última hora para comenzar el bronceado que necesita.

Por Jessica Flores

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